martes, 8 de febrero de 2011

Ganarse el cielo



Todos podemos cambiar el mundo. No es mentira, no es una frase armada. Sólo hace falta tener la voluntad necesaria para lograrlo, para modificar lo que esté mal, lo que contamine y rompa la armonía.
Pero, claro, es posible analizar la cuestión cuantitativa del asunto de las buenas acciones. No todas son el mismo billete, a la hora de entrar al cielo. Existen de todos los tamaños. Las más comunes son las pequeñas y medianas buenas acciones. Vendrían a ser algo así como las PyME del parque industrial de los soñadores, de los cambiadores de mundo. Una pequeña buena acción, también conocida como pedorra, podría ser, por ejemplo, ayudar a un ciego a cruzar la calle, o dejarle el asiento a la señora cargada de bolsas y años, que sube al colectivo.


No nos engañemos. Con pequeñas y medianas buenas acciones, al mundo, no le hacemos ni cosquillas. Para cambiarlo de verdad, para renovarlo, hay que tomar medidas drásticas. Y en la dificultad de su puesta en marcha entra en juego la voluntad. He aquí algunas propuestas de grandes buenas acciones. Las dejo en sus manos, si realmente desean ganarse el cielo.


1- Obligar a Mirtha Legrand a firmar una suerte de declaración jurada, cuando se le ocurra decir que no continuará realizando sus famosos almuerzos. Si de todas maneras llegara a insistir en volver, podrían usarse para frenarla, en lugar de la tinta y el papel, la motosierra, la bolsa de residuos, la pala y algún rincón recóndito de la república donde a nadie se le pudiese ocurrir realizar un rastrillaje.



2- Colocar dos muchachos fornidos a cada costado de Luis Majul y pagarles un salario digno para que lo caguen a palos cada vez que realiza una pregunta pelotuda.



3- Regalarle a Ricardo Montaner un pasaje en el vuelo 815, de Oceanic. Si sigue con ganas de cantar 'Soy feliz, vamos que la vida es una fiesta...' que lo haga huyendo del humo negro. A ver si se la banca.



4- Organizar una cadena de oración a nivel nacional para que Carmen Barbieri se tape un poco las tetas y deje de usar esa desagradable ropa ajustada.



5- Inventar un alfajor triple que se haga séxtuple una vez que se introduce entero en la boca. '¡Buenas noches, Américaahghggggg'. Pum. Por fin podremos volver a pensar en los Beatles al escuchar Twist and Shout, y no en Listorti y la espasmódica risa de la enana Feudale.



6- Preparar una buena presentación en Power Point, de no más de diez diapositivas, para explicarle con dibujitos a Baby Etchecopar que es una de las personas más pelotudas que la naturaleza creó. Que es el contraejemplo clave para dudar de la sentencia bíblica que asevera que el hombre está hecho a imagen y semejanza de dios. Después de explicárselo, lo entienda o no, subirlo al mismo vuelo que a Montaner.



7- Enviar diez pesos mensuales a los creadores de este blog. De verdad, lo necesitan.

'Chau, chau.'

2 comentarios:

La chiqui dijo...

Así, no... así, no.

graciela dijo...

...lo digo...no lo digo...????